“En el momento en el que el animal entra por la puerta, la prioridad debe ser su supervivencia y el manejo del dolor existente”

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Jessica Valbuena es coordinadora del equipo de ATV en el HV Avenida (Bilbao) y nos cuenta de primera mano cómo gestiona el tiempo y las prioridades del equipo en situaciones límite como las urgencias.

Como coordinadora de un equipo de ATV conoces de primera mano el sector. Cuéntanos un poquito más sobre cómo es tu día a día.

Mi día a día es un no parar constante. Cada día es una aventura nueva en lo que a casos y aprendizajes se refiere. El estar a mil cosas a la vez, ser capaz de recordar todo lo que queda pendiente por hacer, coordinar a tu equipo para que todo eso pendiente quede hecho antes de pasar al siguiente turno, mirar siempre por el bienestar de los animales tanto hospitalizados como de consulta, controlar todo tipo de máquinas, medicaciones, protocolos, programas informáticos, entrar y salir de quirófano a la velocidad de la luz… La mayor parte de días pierdo la cuenta de la cantidad de cosas que hacemos. Sobre todo en el servicio de urgencias estoy con los 5 sentidos puestos en todo lo que me corresponda hacer: triaje, pruebas a realizar a cada animal, hospitalización, tratamientos, sedaciones, etc. Mi meta es que cada vez que salga por la puerta sea de nuevo un “lo hemos conseguido”.

Muchos ATV se sienten desbordados por la cantidad de tareas que tienen que realizar en su jornada, ¿qué consejos podrías darles para organizar mejor el tiempo de trabajo?

Protocolo. Esa es mi palabra estrella y por lo que me rijo cada día desde que empecé a trabajar. El secreto está en protocolarizar al máximo tu trabajo y el de tu equipo, de esa manera no hay margen de error (o se minimiza en gran parte). Por otro lado, hay que aprovechar el tiempo hasta límites insospechados: optimiza tus desplazamientos, haz listas de las cosas que te quedan por hacer, lleva todo lo necesario encima y así evitarás entrar y salir de las consultas (la riñonera ha sido mi mejor aliada durante muchos años), utiliza los tiempos muertos para adelantar cosas que sabes que vas a tener que hacer más adelante, por ejemplo: si sabes que vas a tener que medicar a 20 animales a las 20 h y ves que tienes 10 minutitos de tranquilidad… ¡No te relajes! Si te pones a cargar esos tratamientos, tendrás 10 minutos de ventaja, ¡déjalo preparado! Suena duro, pero en un trabajo como este no hay que bajar la guardia. Creo, de hecho, que es de las cosas que más me motivan.

Por último, soy una maniática del orden. No puedo empezar a trabajar si el hospital está manga por hombro. Necesito saber que todos los instrumentales y materiales están limpios y en su sitio. Considero que es algo que ayuda enormemente a que el trabajo vaya rodado, tener las cosas en su lugar correspondiente, no dudar al ir a coger algo que necesites porque sabes con toda seguridad que está donde lo vas a ir a buscar. Si cuando terminamos de utilizar algo, lo guardamos en su sitio, vamos a ahorrar muchísimo tiempo (muchas veces vital) a la hora de atender, por ejemplo, una urgencia.

Una larga lista de tareas implica establecer prioridades, ¿qué criterios utilizas para saber qué es más necesario en cada momento?

Utilizo dos criterios básicos, uno con prioridad respecto al otro: siempre los animales, sus necesidades y su supervivencia va por delante de cualquier cosa. Después de esto, siempre irá aquello que, por protocolo del hospital, tiene preferencia. Si estamos en un momento en el que están llegando urgencias, me guío por un protocolo de triaje y, una vez sacado el servicio de urgencias adelante y los animales estén estables, ya me pongo con lo segundo en mi lista como envíos pendientes a laboratorios, anestesias y cirugías programadas, rutinas de la hospitalización, papeleo, etc.

Si hay algo que considero esencial, que tiene que ser prioridad pase lo que pase, siempre y que intento inculcar a mi equipo es el control del dolor. Creo que es algo que debemos tener grabado a fuego: en el momento en el que el animal entra por la puerta, la prioridad debe ser su supervivencia y el manejo del dolor existente; luego ya podemos hacer todo lo demás.

¿Cuáles son las claves para gestionar un gran volumen de trabajo como el de tu hospital?

Bajo mi punto de vista el orden, las ganas, la motivación, la vocación y el hecho de protocolarizar las tareas son aspectos clave para sacar adelante el trabajo. Después de años en esto y trabajar en distintos centros te puedo decir que, si me tengo que decantar por algo en concreto, en el sentido más puramente práctico, sin duda el hecho de cambiar todo el formato de la UCI (del papel a un software hospitalización) fue todo un avance que ayudó muchísimo a que todo fuese más fácil, seguro y rápido. Aún conozco muchas clínicas y hospitales que trabajan sobre el papel y creo que ya deberían dar el salto y confiar en los programas de gestión de hospitalización. Marca la diferencia a la hora de atender a un gran número de pacientes. Es la herramienta definitiva para un control absoluto de la UCI. Y, por otra parte, por supuesto el trabajo en equipo. Creo que el contar con un buen equipo, formado, profesional y unido es crucial. Es un trabajo estresante y en muchos momentos puedes pensar que no puedes más y el hecho de tener un equipo que te agarre de la mano y tire de ti es algo maravilloso. Es una gran suerte. Cuidad de ese tipo de equipos, ¡son lo más valioso que tenemos!

Sara Palasí – Ateuves

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