Ingredientes funcionales, ¿cuáles son y para qué sirven?

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Algunos ejemplos son frutas y verduras, productos botánicos, granos integrales, colágeno, coenzima Q10, ácido hialurónico de bajo peso molecular, sulfato de condroitina y sulfato de glucosamina, prebióticos y probióticos.

La mayoría de estos alimentos funcionales pueden mejorar la saciedad y reducir las concentraciones posprandiales de glucosa e insulina, reduciendo así las comorbilidades relacionadas con la diabetes. La inulina y la oligofructosa pueden modificar la microbiota intestinal en perros, gatos y humanos. La biodisponibilidad de algunos componentes puede verse reducida durante los procesos térmicos de elaboración del producto final (reacción de Maillard) como, por ejemplo, aminoácidos esenciales como la lisina.

Antioxidantes

Los antioxidantes previenen el daño a las membranas celulares, proteínas y ADN provocado por los radicales libres y desempeñan un papel clave en retrasar el proceso de envejecimiento, reducir el riesgo de ciertas enfermedades crónicas asociadas a la vejez, estimular el sistema inmunológico y mejorar la salud y bienestar animal. Muchos nutrientes tienen propiedades antioxidantes, como por ejemplo la vitamina E, presente en el maíz y otros granos integrales como la cebada y el centeno y en las hortalizas de hoja verde, o los flavonoides y la vitamina C, propios de los cítricos.

Probióticos y prebióticos

Los probióticos son microorganismos vivos que confieren al huésped el beneficio de regular, por ejemplo, el equilibrio de la microbiota intestinal (FAO y OMS, 2006). Los prebióticos, por otro lado, son ingredientes alimentarios no digeribles, como los fructooligosacáridos (FOS), presentes en muchas frutas y vegetales, que estimulan selectivamente el crecimiento y/o la actividad de una o varias bacterias en el colon. Además, son capaces de disminuir las concentraciones de colesterol en sangre, tiempo de tránsito gástrico, dilución
en la densidad de calorías de la dieta, así como aumento de la saciedad, tasa de absorción de glucosa y la excreción fecal.

Ácidos grasos omega-3 y omega-6

Los ácidos grasos omega-3, tales como el ácido docosahexaenoico (DHA) y el ácido eicosapentaenoico (EPA), son una clase de ácidos grasos poliinsaturados de cadena larga que se encuentran en el aceite de pescado. Los ácidos grasos omega-6, como el ácido linoleico, en cambio, están presentes en los aceites vegetales.

Estos ácidos ayudan a mejorar la salud de la piel y el pelo, reducir los efectos de enfermedades atópicas (prurito), prevenir enfermedades cardiovasculares, mantener una óptima salud ocular, reducir la respuesta inflamatoria, contribuir al desarrollo del cerebro en animales jóvenes y prevenir la pérdida de la función cognitiva durante el envejecimiento.

Uso de nutracéuticos en la práctica clínica

En el mercado ya contamos con numerosos productos destinados al tratamiento o soporte de una amplia variedad de patologías (ver figura).

1Inmunológicos

Son los nutracéuticos ricos en lisina, jalea real, betaglucanos, vitaminas B3 y B5, etc., que estimulan el sistema inmunitario para ayudar a controlar algunas enfermedades infecciosas, o para crear defensas en cachorros o en animales inmunodeprimidos.

2Cognitivos
Los cítricos son fuente de flavonoides, que son unos antioxidantes naturales. Son perfectos para controlar la formación de radicales libres y ayudar a retrasar el envejecimiento prematuro del organismo. Las vitaminas C y E también son antioxidantes.

3Dermatológicos

Junto con los condroprotectores, son los productos estrella en el mundo de los nutracéuticos en veterinaria. Los usamos para mejorar la calidad de la piel, así como en atopias o alergias que acusen con problemas cutáneos. Están disponibles en varios formatos: champús, comprimidos, cápsulas, pipetas, jarabes, etc.

4Condroprotección

Son nutracéuticos muy populares que se utilizan para restaurar y proteger las articulaciones y el líquido sinovial en animales geriátricos o en jóvenes de razas determinadas como prevención.

5Gastrointestinales

Estos productos, que se pueden añadir a la dieta, regulan el equilibrio intestinal aportando bacterias propias de la microbiota del perro y el gato o a través de fibras alimentarias.

6Hepatobiliares

Para las hepatopatías se utilizan nutracéuticos que aumentan los antioxidantes que necesita el hígado para realizar su función de detoxificación y las enzimas pancreáticas ayudan en casos de insuficiencia pancreática exocrina.

7Oftalmológicos

Existen productos para la hidratación ocular y úlceras corneales y para la reducción de la esclerosis degenerativa del cristalino.

8Oncológicos

Ayudan en la protección celular durante los tratamientos posquirúrgicos de extirpación de tumores.

9Renales

En gatos existen quelantes y citoprotectores que ayudan a controlar la insuficiencia renal crónica.

10Ansiolíticos

También en el gato disponemos de protectores de la mucosa vesical y ansiolíticos naturales que ayudan a controlar la cistitis idiopática felina.

11Dentales

Existen productos capaces de reducir el crecimiento de las bacterias y la formación de la placa dental, contribuyendo a un aliento saludable y unos dientes más limpios, sobre todo en perros.

Extraído de Emily Baradaco, Alimentos funcionales: qué son y aplicaciones clínicas. Ateuves 93, págs. 18-21.

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