Manejo de heridas en reptiles

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Las heridas son un motivo frecuente de consulta de los propietarios de reptiles. La exploración y tratamiento adecuado son imprescindibles así como encontrar la causa, muchas veces relacionada con el manejo, para evitar futuros accidentes.

Uno de los motivos más frecuentes de consulta para el veterinario especialista en animales exóticos es la aparición de heridas en reptiles de compañía. En general, el término “heridas” hace referencia a lesiones que afectan a la solu­ción de continuidad en tejidos u órganos causa­das por un traumatismo y, en medicina humana, se clasifican de acuerdo a diferentes criterios (ver tabla) extrapolables a la medicina veteri­naria.

Generalidades

El manejo del paciente debe realizarse de manera protocolizada (figura 1). Se empieza por una exploración exhaustiva en la que se aseguran los signos vitales del animal (especial­mente en traumatismos) e identifica el alcance de las lesiones. En el caso de tener al paciente estable se debe instaurar un protocolo analgé­sico apropiado y proceder a la limpieza de la zona utilizando, por ejemplo, solución salina atemperada y gasas estériles. La sedación o anestesia general puede ser una buena opción para pacientes con signos de dolor agudo o especies especialmente estresables y su uso deberá evaluarse para cada caso.

Tras la limpieza de forma aséptica de las lesio­nes se podrán recoger muestras para micro­biología o citologías. Después se procederá al tratamiento específico de las lesiones que puede incluir, según el caso, el cierre quirúrgico de la herida (cierre primario) o el empleo de apósitos y vendajes para promover la cicatrización por segunda intención (cierre secundario).

Particularidades de los reptiles como pacientes

Son diversas las especies de reptiles que acuden a la clínica y el auxiliar veterinario debe estar familiarizado con las más frecuentes y conocer sus particularidades. Taxonómicamente, los reptiles (clase Reptilia) se clasifican en cuatro órdenes: Testudines (tortugas), Squamata (ser­pientes, lagartos y anfisbénidos), Sphenodontia (tuátaras) y Crocodilia (cocodrilos, caimanes, aligátores y gaviales). De estos, solo unas pocas especies dentro de los dos primeros grupos son frecuentes en la clínica.

Se trata de animales poiquilotermos (de sangre fría), por tanto su temperatura corporal y actividad vendrán con­dicionadas por la temperatura ambiental. Es importante tener en cuenta este hecho cuando el paciente acude a la clínica en días fríos, y se debe recomendar al cliente el transporte del animal en un recipiente con la temperatura controlada. Algunas especies pueden mostrarse agresivas al sentirse amenazadas durante la manipulación como, por ejemplo, algunas igua­nas (figura 2); por este motivo es importante estar familiarizado con las técnicas de manejo de estas especies.

Figura 2. Manipulación de Iguana Verde.

Extraído de Luis Magen, Manejo de heridas en reptiles, Ateuves 73, pág. 28-31.

1 comentario

  1. Pingback: Lesiones más frecuentes en reptiles - Ateuves, para el auxiliar veterinario

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