Diabetes en gatos

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¿Qué debes saber de la diabetes en gatos? Al igual que sucede con el perro, la diabetes mellitus es una enfermedad que suele despertar bastante inquietud entre los propietarios. Como auxiliar debes solventar todas sus dudas.

La prevalencia actual de la diabetes mellitus, aunque variable según los países, se sitúa entre 1 de cada 50-100 gatos. En el gato tiene varios aspec­tos diferentes con respecto al perro. Estos son los más importantes que debes conocer:

  1. Por un lado, el gato puede presentar hiperglucemia de estrés, provocada por ejemplo por una enfermedad, o simplemente por el mero hecho de estar viviendo una situación no habitual.
  2. Además, en los gatos si se diagnostica de forma muy temprana la diabetes puede ser reversible si es tratada correctamente y a tiempo.
  3. Final­mente, la dieta más adecuada para los gatos diabé­ticos es una dieta baja en hidratos de carbono y alta en proteínas, que junto con la insulina, va a permitir controlar la enfermedad y lograr la remisión en muchos casos.

Según la causa de la enfermedad y el grado de funcionalidad pancreática, los gatos pueden pre­sentar tres tipos de diabetes: tipo I, tipo II y otros tipos o diabetes secundaria.

  • El tipo I es muy poco frecuente, se produce por una destrucción inmunomediada de las células β pancreáticas y supone una deficiencia absoluta de insulina.
  • El tipo II es el más común (más del 80 %) y se caracteriza por una resistencia a la acción de la insulina en los tejidos, que provoca un incre­mento de la secreción de insulina. La diabetes tipo II en el gato tiene diferentes causas y los factores de riesgo son la edad avanzada, la castración (los machos castrados tienen mayor riesgo), factores genéticos (la raza Bur­més tiene mucho mayor riesgo que la raza co­mún europeo), la obesidad, la toxicidad provo­cada por la hiperglucemia y por la hiperlipemia, la vida sedentaria y las enfermedades crónicas como enfermedad periodontal o infecciones uri­narias o cutáneas.
  • Entre un 10 y un 20 % de los gatos diabéticos desarrollan diabetes secundaria a pancreatitis, a exceso de corticoides (casi la totalidad de los gatos con hiperadrenocorticismo son diabéti­cos) y exceso de hormona de crecimiento (por acromegalia) o progestágenos (por administra­ción exógena).
Entre el 1 y el 2 % de los gatos sufre diabetes mellitus Clic para tuitear

Diabetes en gatosDiagnóstico

El diagnóstico de la enfermedad se basa en el cuadro clínico y laboratorial, por lo que es necesa­rio decirle al propietario que hay que hacer una historia clínica completa, así como un examen físico y analítica de sangre y de orina. Como en los gatos la manifestación de los signos de enfermedad suele ser muy sutil es importante que le recuerdes al propietario que te debe indicar cualquier anomalía que haya visto últimamente en el comportamiento de su gato, por muy insignificante que parezca.

Historia y examen físico

La mayoría de los gatos diabéticos se presentan con un cuadro clínico no complicado, caracteri­zado por polidipsia, poliuria y pérdida de peso a pesar de tener un apetito normal. Otros síntomas menos frecuentes son debilidad, apatía, pérdida de apetito, vómitos, diarrea y alteraciones en la mar­cha provocadas por una neuropatía periférica. La mayoría de los gatos diabéticos están obesos, aunque si la enfermedad está avanzada, pueden presentarse delgados y con otros hallazgos como hepatomegalia, renomegalia e hi­potermia.

Diagnóstico laboratorial

Los análisis laboratoriales confirman la enferme­dad ya que los gatos diabéticos tienen hipergluce­mia persistente, altos valores de fructosamina y glucosuria.

Tratamiento

En el tratamiento de esta enfermedad es crucial la implicación del propietario. Debes asegurarte de que entiende bien todas tus indicaciones. Para ello puedes te puedes ayudar de alguna ficha o folleto para explicárselo todo y después darle el papel para que se lo lleve a casa y lo utilice siempre que lo necesite. El tratamiento se basa en la ad­ministración de una dieta adecuada, insulina, rea­lización de ejercicio y control de las enfermedades concurrentes.

Muchos propietarios son reacios a pinchar a su animal, así que debes explicarles en un lenguaje asequible cómo manejar todo lo relacionado con esta situación: la insulina, las jeringas y las agujas o los nuevos dispositivos de aplicación (como Vetpen), así como a administrar la insulina, a realizar el control de la glucosuria mediante tiras de orina y a identificar y tratar una posible hipoglucemia.

El ejercicio y la alimentación son claves. La dieta más recomendable para el tratamiento de la diabetes felina es un alimento bajo en hidratos de carbono y alto en proteínas. Recuérdale al propietario que aquí no vale saltarse la dieta ni un solo día y que no hay que ceder a los caprichos del animal.

Control

Diabetes en gatosLos gatos diabéticos deben ser evaluados sema­nalmente durante el primer mes y cada 15-21 días hasta que se consiga un buen control de la enferme­dad, normalmente en los tres primeros meses. Des­pués y hasta los seis meses posteriores al diagnósti­co, las visitas deberán ser mensuales, por si la enfermedad remite. A largo plazo, una revisión cada 3-4 meses puede ser suficiente.

Planifica las citas con el propietario y envíale recordatorios un día o dos antes de la cita. Cuando las visitas sean mensuales, puede ser conveniente llamar al propietario para interesarte por el estado de su gato. Así le demuestras que en la clínica se interesan por él y que quieren lo mejor para la mascota.

Artículo adaptado de Dolores Pérez Alenza, “Actualización en el diagnóstico y tratamiento de la diabetes felina”, Todo sobre la diabetes, monografía Argos, mayo 2014.

Insulina

Las insulinas de elección para el tratamiento de gatos diabéticos a largo plazo son las de acción prolongada como Caninsulin®, la única insulina registrada para uso en perros y gatos, administrada a dosis de 1 o 2 UI por inyección cada 12 horas, según la línea base de la concentración de glucosa en sangre: con valores inferiores a 360 mg/dl  se administrará 1 UI dos veces al día y con valores mayores o iguales a 360 mg/dl se administrarán 2 UI dos veces al día.

La dosis inicial no debe ser superior a 2 UI por inyección.

Ahora dispone­mos de VetPen una “pluma” que permite una dosifi­cación más segura y una aplicación más cómoda, que se puede usar exclusivamente con Caninsulin cartuchos.

Ficha técnica: http://www.msd-animal-health.es/binaries/81_Caninsulin_SPC_dic13_tcm101-168735.pdf

1 comentario

  1. Pingback: ¿Recibe suficiente información el propietario de un gato diabético? - Ateuves, para el auxiliar veterinario

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