Adecuación nutricional de los alimentos para perros y gatos

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Los requerimientos de nutrientes del animal dependen de factores como: la talla, la raza, el nivel de actividad, etc. Un mejor conocimiento de cómo perros y gatos utilizan los nutrientes de los alimentos y qué cantidad necesitan, puede facilitar la elección de la mejor dieta para la mascota.

Los animales de compañía necesitan una deter­minada cantidad de nutrientes para mantenerse sanos. Esta necesidad depende de diferentes factores y cambia a lo largo de la vida del ani­mal. Por lo tanto, para alimentar correctamente a la mascota es necesario conocer sus requeri­mientos nutricionales básicos y así elaborar ali­mentos a la medida de cada necesidad.

Contenido en nutrientes

Se pueden aplicar dos métodos para evaluar la adecuación nutricional de una dieta. El primero consiste en realizar un análisis de laboratorio del producto final. En este análisis se determi­nan los porcentajes de humedad, cenizas (mi­nerales), proteínas, grasas, fibra y extracto libre de nitrógeno. Con los resultados obtenidos se elabora la etiqueta del producto en la que se informa de los niveles máximos y mínimos de un determinado número de nutrientes.

¿Qué es la la AFFCO?
La Association of American Feed Control Officials (AAFCO) es una entidad que asesora a las autoridades de control alimentario de Estados Unidos. Ha desarrollado los denominados perfiles nutricionales que indican los niveles máximos y mínimos de nutrientes que deben tener los alimentos comerciales.

El segundo método consiste en seguir las reco­mendaciones de diferentes organismos dedicados a la nutrición de los animales de compañía. És­tos elaboran listas en la que se indican los niveles mínimos y máximos de nutrientes que deberían tener los alimentos elaborados para animales de compañía; para que un alimento reciba la califica­ción de “completo y equilibrado” debe ajustarse a dichos estándares. Los niveles mínimos se indican en dos situaciones: crecimiento y reproducción por un lado y mantenimiento del animal adulto por otro. También indican los niveles máximos de nutrientes que producirían toxicidad.

Este segundo método presenta algunos proble­mas como la falta de actualización de las tablas o bien que éstas no muestran la diferente cali­dad de los ingredientes. Este último dato junto con el proceso de fabricación, afecta a la canti­dad y disponibilidad del producto final.

Adecuación nutricional

Para solventar estos problemas es necesario realizar tanto un análisis laboratorial del pro­ducto final como pruebas de alimentación en animales.

Además del contenido exacto en nutrientes exis­ten otros factores que hay que tener en cuenta a la hora de elegir un alimento: la digestibilidad y la disponibilidad.

Digestibilidad

La digestibilidad proporciona una medida de la cantidad de nutrientes disponibles para ser absorbidos por el intestino. Es importante conocer este dato ya que si dos dietas tienen aproximadamente el mismo porcentaje de pro­teínas, por ejemplo, el valor de la digestibilidad nos informará de cuál de ellas tiene la mayor cantidad de proteína disponible para su absor­ción. Así mismo, la digestibilidad también afec­ta al volumen de las heces y a la frecuencia de las defecaciones: al aumentar la digestibilidad de un producto disminuye el volumen fecal y las heces son más sólidas. Además, un alimento poco digestible hace que el animal lo consuma en mayor cantidad porque absorbe una menor proporción de nutrientes.

Disponibilidad de los nutrientes de la dieta

La energía bruta es la cantidad de energía pre­sente en los alimentos y procede principalmente de carbohidratos, proteínas y lípidos. Una vez ingeridos, parte de la energía de estos nutrientes se pierde por las heces debido a una digestión incompleta. La energía que queda recibe el nom­bre de energía digestible y es la absorbida por el intestino, no obstante, no toda la energía digerida de este modo se puede utilizar y parte se pierde en la orina. La cantidad de energía que finalmen­te está disponible para que utilicen los tejidos del cuerpo es la energía metabolizable (EM) y es el valor que se suele utilizar para expresar el con­tenido energético de las dietas comerciales. De este modo, una dieta para un perro adulto con actividad moderada debería ser de un 26% de proteína, un 36% de carbohidratos y un 38% de grasa (en porcentaje de EM).

Ingredientes comunes presentes en los alimentos

En la etiqueta de los alimentos comerciales deben aparecer todas las fuentes de alimentación inclui­das en el producto, sin hacer referencia a su cali­dad. Al escoger un alimento es necesario examinar con detenimiento los nutrientes que aporta cada ingrediente: su calidad y cantidad determinarán la eficacia nutritiva que tendrá dicho ingrediente en el animal que lo consume. Vamos a ver a conti­nuación cuáles son los ingredientes más frecuen­tes que contienen los alimentos comerciales, los nutrientes que aportan y de dónde proceden.

Proteínas

Las proteínas proporcionan dos nutrientes esen­ciales: aminoácidos esenciales y nitrógeno. Los perros necesitan 10 aminoácidos esenciales, los gatos, además, taurina.

Adecuación nutricionalEn los alimentos para perros y gatos las proteí­nas pueden ser de origen animal o vegetal o una combinación de ambos. Las de origen animal suelen ser de mejor calidad que las de origen vegetal, aunque entre las de origen animal la calidad varía entre excelente y pobre. Como fuente de proteína animal se utilizan car­nes (ternera, pollo, cordero), pescados, huesos, huevos y sus subproductos.

Si aparece el término “carne” en la etiqueta las proteínas proceden generalmente del tejido muscular de los animales, mientras que los tér­minos “subproductos” o “productos derivados” indican que las proteínas proceden de tejidos no musculares y vísceras (hígado, riñón, hueso, cabeza, etc.). El término “harina” se refiere a cualquier ingrediente que se haya triturado.

La proteína vegetal proviene de harina de glu­ten de maíz, harina de soja, de alfalfa, levadura de cerveza seca, harina de semillas de linaza y germen de trigo. La harina de gluten de maíz ofrece proteínas de buena calidad y, aunque no es tan digestible como la proteína animal de alta calidad, proporciona un mayor contenido de proteína que algunos productos cárnicos de baja calidad.

Carbohidratos

De los hidratos de carbono se obtiene almidón que, una vez cocido se convierte en una sustan­cia mucho más digestible. Como fuente de carbohidratos se utiliza: maíz, arroz, trigo y avena, en grano y harina.

La fibra se incluye dentro de este grupo. Aunque no la digiere el intestino, es necesaria para un buen funcionamiento del tracto gastrointestinal. Como fuente de fibra se utiliza: pulpa de remo­lacha azucarera y de achicoria, harina de ñame, salvado de arroz, avena, trigo y celulosa, etc. El salvado se consigue moliendo las capas más ex­ternas del cereal; la pulpa es la pasta que queda tras extraer el jugo del interior de los frutos.

Lípidos

Las grasas proporcinan aminoácidos esenciales y refuerzan la textura y el sabor del alimento. Para los alimentos de las mascotas se utilizan grasas animales y el aceite de las semillas de ciertos vegetales. El término “grasa animal” in­dica que los lípidos proceden del tejido de di­ferentes tipos de mamíferos y/o aves. Respecto a los aceites vegetales se suelen utilizar los que proceden de semillas de soja, cártamo y maíz.

Vitaminas y minerales

Proteínas, carbohidratos y lípidos aportan además de los nutrientes señalados, vitaminas y minerales a los alimentos para mascotas. Sin embargo, para conseguir un producto equilibrado se deben aña­dir estos nutrientes (en pequeñas cantidades) en forma purificada o semipurificada.

Los fabricantes de alimentos para animales han de tener en cuenta no sólo que éstos tengan una canti­dad suficiente y necesaria de minerales sino que se encuentren en una relación adecuada entre ellos. Por ejemplo, un exceso de calcio inhibe la absor­ción de cinc en los perros, por lo tanto, hay que tener en cuenta el equilibrio global de minerales.

Entre las fuentes de minerales más comunes cabe destacar: pescado, carne, hígado, lácteos y cereales; también se añaden como suplementos (de magnesio, calcio, fósforo y cobre).

Adecuación nutricional

El principal problema de las vitaminas es que pueden perderse durante el proceso de trans­formación y almacenamiento del producto. Por lo tanto, se deben añadir en una proporción suficiente para conseguir al final un alimento completo y equilibrado.

Como fuente de vitamina se utilizan: productos lácteos, vegetales, hígado, riñones, levadura y granos de cereal; también se añaden como su­plementos (A, D, E, K, etc.).

Comida casera: ¿nutricionalmente adecuada?

A pesar de los importantes avances que se han hecho en la formulación de alimentos para ani­males de compañía, aún hay propietarios que prefieren ofrecerles dietas caseras. Argumentan que son más baratas, más variadas o que les mantiene más unidos a sus mascotas. Todas es­tas razones carecen de base científica y pueden causar deficiencias o excesos nutricionales.

Extraído de: María Villagrasa, Adecuación nutricional de los alimentos, Ateuves, 25, págs. 14-17.

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