¿Para qué sirve el escaparate?

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La tienda del centro veterinario es un buen lugar para mostrar a los clientes todo lo que ofrece el centro veterinario por lo que no debe descuidarse.

Reacciones que debe provocar

El escaparate es un medio de comunicación y como tal hay un emisor —el establecimiento—, y un receptor —el cliente. Entre ambos debe fluir la información con un lenguaje claro y sencillo en el que tú puedes intervenir.

Conocer las necesidades del receptor (nuestros clientes) es el primer paso para presentar un escaparate con un resultado positivo. Seis de cada diez familias españolas tienen una mascota y las motivaciones que les han llevado a adquirirla pueden haber sido muy diferentes, pero todas ellas tienen en común el deseo o la intención de cubrir sus necesidades. Una persona puede incluir una mascota en su vida por diversos motivos: belleza, afinidad, simpatía, exotismo, como regalo a terceros, compañía, terapia… A partir de ahí se van creando nuevas necesidades.

Como hemos comentado, el escaparate transmite multitud de mensajes y cuando consigue captar la atención del viandante debe provocar en él las siguientes reacciones:

  • Atracción
  • Motivación
  • Reflexión
  • Sensibilidad
  • Deseo

Tres fundamentos del escaparate

El escaparatismo puede convertirse en un arte, ya que cuanto más creativo y original sea mejor impacto consigue. Mientras diseñas en tu mente o sobre el papel el escaparate, debes plantearte una historia o argumento que contar, eso te ayudará a elegir los elementos decorativos para que el posible cliente disfrute del conjunto.

Limpieza

Lo primero a considerar será la limpieza de todos y cada uno de los elementos que vayan a presentarse: productos, mobiliario, suelo, cristales…

Orden

El siguiente punto es el orden: cada cosa en su sitio según el plan diseñado. Podemos agrupar productos según el tema que vayamos a transmitir. Por ejemplo, “De vacaciones con tu mascota”: podemos seleccionar aquellos artículos que queramos promocionar bajo ese lema y colocarlos de forma armónica, uno central y otros secundarios. Se pueden acompañar de carteles con frases que guíen su interpretación.

Iluminación

Finalmente la iluminación tiene un papel básico para que los clientes puedan verlo en los momentos de mayor circulación. La luz ayuda a vender: provoca contrastes y penumbras, y permite dirigir la vista del observador. La iluminación ha de estar acorde con la idea general e iluminar los puntos importantes del escaparate con más intensidad. Además, el color influye en el observador, provoca sensaciones: frío, calor, seguridad, inseguridad…

Podemos darle importancia a un producto o servicio exclusivamente con luz y color; con la ruptura visual mediante la iluminación y colores que contrasten se provoca sorpresa y atención.

¿Para qué sirve el escaparate?Manos a la obra

Partiendo de las premisas anteriores, puedes utilizar algunos consejos para el momento del montaje:

Juega con las luces

Utiliza una iluminación general para dar una correcta visibilidad a todo el conjunto y otra focal si quieres destacar un producto en concreto. Ten en cuenta la luz natural que recibe durante el día.

Diferencia zonas dentro de un mismo escaparate

Debe haber una que prime sobre las demás. Podemos destacar dos zonas que acaparan mayor atención:

  • En horizontal, la zona central con casi un 50 % de captación, y la zona izquierda resulta un poco más atractiva que la derecha.
  • En vertical, la zona baja (el tercio más bajo del escaparate) con casi un 70 % de atracción; la zona más alta tiene escasa atracción y se suele reservar para carteles.

Evidentemente los productos que se quieren destacar se colocan en las zonas más atrayentes.

Crea sensaciones con la distribución de productos

Cuando vayas a elegir el lugar que ocupará cada objeto dentro del escaparate debes tener en cuenta las líneas visuales más importantes: los productos colocados a la altura de los ojos adquieren un mayor protagonismo, y les siguen los situados a la altura de las manos.

Por el contrario, la línea situada a la altura de los pies es la menos utilizada y, normalmente, queda relegada al emplazamiento de objetos grandes o elementos decorativos. La menos efectiva es la que se encuentra por encima de los ojos y su uso es muy ocasional.

Agrupa productos

Crea grupos por línea, estilo, modelo o color, para facilitar la focalización del cliente y que éste pueda hacerse una idea rápida de lo que puede encontrar en el interior.

¿Para qué sirve el escaparate?Incorpora elementos de apoyo

Puedes incluir mesas, columnas, cilindros, etc. Colócalos a distintas alturas para exponer el producto estrella y romper la monotonía visual.

Aplica técnicas de composición

La colocación en horizontal o vertical también transmite sensaciones a los clientes. La primera comunica placidez y descanso (sería buena por tanto para promocionar las nuevas camas de lujo para perros de todas las razas), mientras que la disposición vertical sugiere equilibrio y elegancia. Una disposición diagonal llama a la acción y empuja la vista hacia una determinada dirección (“solicita un servicio de peluquería” por ejemplo), mientras que las estructuras curvas significan sensualidad y movimiento, o energía si son muy cerradas.

Transmite la mayor sensación de orden que puedas

Es importante mostrar la selección de artículos de forma equilibrada.

Coloca publicidad para reforzar la imagen de la marca

Puedes hacerlo a través de distintos elementos (displays, tótems, pósteres, etc.). La mejor zona para este fin es la superior y la zona izquierda del espacio visual, pero hazlo de forma moderada no vayas a cargarla con demasiada información y restes importancia a los productos que quieres destacar.

Proporciona un descanso visual

Se consigue mediante espacios libres (sin aglomeraciones de producto).

Determina su duración

La duración del escaparate es variable, pero se recomienda que no sea superior a un mes. Pue­des optar por hacer cambios estacionales, por temporadas o por grandes hitos (rebajas, carna­val, vacaciones de verano, Navidad…) según la historia que quieras contar.

Por muy buena y especializada que sea la tienda del centro veterinario, si no se muestran los productos y servicios que ofrece, no se venderán.

No es preciso hacer grandes inversiones para mostrar un escaparate atractivo. Lo que sí es necesario es conocer bien el producto que se quiere promocionar y el perfil de la clientela a la que puede atraer. De este modo lograrás mostrar sus cualidades de la forma más adecuada. Hay tantas maneras de montar un escaparate como tiendas especializadas y cada una definirá la personalidad del centro veterinario y de la gente que allí trabaja.

Extraído de: Natalia Sagarra, Vendedor por 24 horas, Ateuves nº 51, pag. 10-14.

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