Preparación del equipo anestésico el día de la cirugía

0

El papel del auxiliar en el proceso quirúrgico es muy importante y empieza en el momento
en que se programa una cirugía.

Los ATV cada vez tienen más importancia en la clínica diaria y pueden ser de gran ayuda antes, durante y después de la cirugía. En este artículo se hablará de cómo los auxiliares pueden ayu­dar al veterinario durante todo el proceso.

Cuando el propietario va a la clínica a progra­mar una cirugía, el auxiliar debe proporcionar toda la información necesaria de las pautas que hay que seguir el día previo (cuándo hay que darle la última comida y retirar el agua, y qué debe hacer si está tomando alguna medi­cación, siempre consensuado con el veterina­rio responsable), así como las pautas después de la intervención.

El día de la cirugía, el auxiliar confirmará que el animal está en ayunas y, en el caso de que no se haya hecho anteriormente, cursará la petición de la analítica sanguínea y otras pruebas que el veterinario crea necesarias en función de la edad, estado de salud, tipo de cirugía, etc.

Así mismo se encargará de que el propietario firme el consentimiento anestésico, junto con el presupuesto económico.

El día de la cirugía

Siempre se debe pesar al animal el mismo día de la cirugía para poder administrar la dosis correcta de los fármacos pautados. Se anotará en la ficha de anestesia junto con todos los datos del paciente.

Equipo de anestesia

El ATV debe conocer los distintos circuitos anestésicos para seleccionar el más adecuado en función del paciente.

Los más habituales son la T-ayre (abierto) y los circulares adulto, pediátrico y neonatal (cerra­dos). Para seleccionar el circuito anestésico se tiene en cuenta la especie, raza, peso y edad del paciente. En animales de menos de 3 kg se utiliza la T-ayre o el circuito circular neonatal siempre que el animal esté sano y monitori­zado. Si pesa de 3 a 5 kg se usará el circuito circular pediátrico, y en animales de más de 5 kg, el circular adulto (tabla 1).

Si se utilizan circuitos circulares hay que selec­cionar la bolsa reservorio que va en función del peso del animal, y se calcula según el volumen tidal. Aproximadamente, se usa 1 l por cada 10 kg (figura 1). El flujo de oxígeno dependerá del circuito anesté­sico escogido para que el animal no reinhale CO2. Por lo general, en circuitos abiertos se utilizan flujos de 2 l/min, y en los circulares 1 l/min.

Tubo endotraqueal

El tamaño del tubo se selecciona según el diá­metro de la tráquea, que está más o menos rela­cionada con el peso del animal. Pero hay que tener en cuenta la raza y las posibles patologías.Se seleccionan tres tubos: uno del tamaño adecuado, otro por encima y otro por debajo. Se prepara el material necesario para la intu­bación, gasa para coger la lengua, venda para ligar el tubo, jeringuilla para hinchar el pneumo y laringoscopio.

Una vez intubado se hincha el pneumo y se liga el tubo al animal para que se mueva lo mínimo y evitar lesiones en la mucosa traqueal.

Extraído de Abi de Anta i Vinyals. Protocolos para el procedimiento anestésico. Ateuves 72, págs. 24-29.

Leave A Reply

Pregunta anti-spam Time limit is exhausted. Please reload CAPTCHA.

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.

Uso de cookies

Este sitio web utiliza cookies para que usted tenga la mejor experiencia de usuario. Si continúa navegando está dando su consentimiento para la aceptación de las mencionadas cookies y la aceptación de nuestra política de cookies, pinche el enlace para mayor información. ACEPTAR

Aviso de cookies