¿Cómo actuar si nos encontramos con un caso sospechoso de rabia?

1

Periódicamente, aunque España está oficialmente exenta de esta enfermedad, se presenta algún caso sospechoso de rabia en perros u otros animales en nuestro territorio.

La rabia es una enfermedad producida por virus del género Lyssavirus que todavía causa más de 50.000 muertes cada año en todo el mundo, fundamentalmente en África y Asia. El virus de la rabia está presente en todos los continentes, excepto en la Antártida. Aunque algunos países han establecido medidas de control y vigilancia y han conseguido erradicar la enfermedad, en otros muchos sigue siendo endémica.

Los principales hospedadores del virus de la rabia son los animales salvajes y se transmite fundamentalmente a través de los carnívoros, aunque cualquier mamífero puede verse afectado y dar lugar a un contagio de la enfermedad. Como todos sabemos, la mayor fuente de infección para las personas es la rabia en los perros y otros animales domésticos.

En Europa está oficialmente erradicada en la mayor parte de los países, tanto la rabia canina como la rabia silvestre, pero eventualmente se siguen registrando casos en animales y humanos, como el que se dio en España en junio de 2013; en la España peninsular la rabia se consideraba erradicada hasta ese momento desde 1978 y sólo se habían dado casos de forma esporádica en perros de las ciudades de Ceuta y Melilla). El mayor riesgo para el territorio peninsular proviene de perros, gatos y hurones importados de países donde todavía no está erradicada o de estas mismas mascotas cuando acompañan de viaje a sus propietarios a zonas endémicas, como Marruecos. Así fue como se produjo el caso de rabia en 2013, por un perro que viajaba con su dueño español y se infectó en el país norteafricano.

En España la vacunación es obligatoria en todas las comunidades autónomas excepto Galicia, Euskadi y Cataluña. En el resto puede ser obligatoria de forma anual o bienal. Para viajar fuera de España a cualquier país de la Unión Europea es obligatoria la vacunación de perros, gatos y hurones y es recomendable informarse directamente a través de la embajada del país a donde se vaya a viajar de los requisitos específicos si los hay.

Protocolo de actuación ante un caso sospechoso de rabia

Si se sospecha que un animal puede estar infectado por el virus de la rabia hay que seguir los siguientes pasos:

1No vacunar a los animales sospechosos.

2Llevar a cabo el diagnóstico diferencial para descartar o confirmar la enfermedad y tomar las precauciones adecuadas por parte del veterinario clínico. Los animales infectados solo se pueden diagnosticar de forma definitiva mediante análisis de laboratorio en un centro autorizado.

3Hay que aislar al animal durante al menos 14 días (actualmente se recomienda alargar este periodo hasta los 20 días, debido a los hallazgos de diversos estudios científicos recientes). Se puede hacer en el domicilio del propietario o en instalaciones habilitadas al efecto, como centros de protección animal, pero en ningún caso el animal podrá entra en contacto con personas u otros animales.

4No se debe sacrificar a los animales sospechosos antes de concluir el periodo de 20 días de aislamiento a menos que muestren signos compatibles con la enfermedad.

5Toda sospecha de caso de rabia en personas o animales se considera de notificación obligatoria urgente y deberá ser comunicada en menos de 24 horas a las autoridades sanitarias.

6Se debe vacunar contra la rabia al personal que presente riesgo elevado de contacto con animales rabiosos o con el virus.

Recomendaciones de la OMS si se sospecha que una persona ha entrado en contacto con un animal infectado

Existen tres categorías de contacto de la persona con un animal sospechoso o confirmado de rabia o con un animal agresor que no se encuentre localizable:

  • – Tocar/alimentar animales sin que exista agresión o lamidos sobre piel intacta.
    – En estos casos no hay exposición y, por tanto, no es necesario tratamiento.
  • – Arañazos menores y erosiones leves sin sangrado, o lamidos sobre heridas y/o mordisqueos sobre heridas que no atraviese la piel.
    – En estos casos se recomienda vacunar (4 o 5 dosis IM en la zona deltoidea) y limpieza exhaustiva de la herida.
  • – Mordiscos o arañazos transdérmicos únicos o múltiples, así como contaminación de membranas mucosas con saliva, y toda exposición a murciélago. En estos casos se recomienda la limpieza exhaustiva de la herida junto a la infiltración de inmunoglobulinas IM alrededor y el uso de vacuna (4 o 5 dosis IM en zona deltoidea), siempre valorando las circunstancias de la agresión y situación epidemiológica.
    – En caso de inicio de vacunación en persona tras contacto con animal sospechoso de rabia, ésta podrá suspenderse transcurridos 21 días de observación del animal sospechoso.

Información extraída de:
José Miguel Escribano Ulibarri. El más reciente caso de rabia en España. Argos 151, septiembre 2013, pp. 26-27.
Fichas de información sobre enfermedades animales. Rabia. OIE. http://www.oie.int/doc/ged/D13990.PDF (08/04/2015)

1 comentario

  1. Pingback: Veterinarios y ATV en “primera línea” en la lucha contra la rabia

Leave A Reply

Pregunta anti-spam Time limit is exhausted. Please reload CAPTCHA.

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.

Uso de cookies

Este sitio web utiliza cookies para que usted tenga la mejor experiencia de usuario. Si continúa navegando está dando su consentimiento para la aceptación de las mencionadas cookies y la aceptación de nuestra política de cookies, pinche el enlace para mayor información. ACEPTAR

Aviso de cookies